El sistema de peaje digital implementado en el túnel Blankenburg (A24) en los Países Bajos está generando numerosas quejas, según el Defensor del Pueblo Nacional. Los usuarios reportan dificultades para comprender el funcionamiento del sistema y, especialmente, los menos familiarizados con la tecnología encuentran barreras para acceder a él. Este túnel, el primero en el país en utilizar un peaje electrónico sin cabinas, registra matrículas mediante cámaras y requiere el pago online en un plazo de 72 horas. La falta de información clara en la carretera y la falta de conciencia sobre la obligación de pago son factores clave en el incumplimiento. El Defensor del Pueblo critica que el sistema ejemplifica los efectos negativos de la digitalización excesiva por parte del gobierno, excluyendo a aquellos sin acceso o habilidades digitales. Se están enviando recordatorios de pago con recargos administrativos y, posteriormente, multas a los infractores. El Defensor del Pueblo insta al gobierno a garantizar la accesibilidad universal a sus servicios, sin obligar al uso de la banca online.
