Una profesora de yoga, Cristina Giner, sugiere adoptar una práctica matutina inspirada en el comportamiento de gatos y perros. Según la especialista, estirar el cuerpo al despertar puede tener un impacto positivo en el desarrollo del resto del día. Giner explica que los animales instintivamente se estiran para activar la circulación y preparar los músculos. Esta simple acción, según su experiencia, ayuda a reducir la tensión y aumentar la energía. La propuesta busca incorporar este gesto natural en la rutina humana para mejorar el bienestar físico y mental. La práctica, accesible y sin necesidad de equipamiento, podría ser una alternativa para comenzar la jornada de forma más consciente y revitalizada.