Un reciente estudio médico ha revelado que las fluctuaciones de peso, comúnmente conocidas como el "efecto yo-yo", no perjudican el metabolismo. La investigación indica que, aunque se recuperen los kilos perdidos, el organismo no sufre daños a largo plazo por este proceso. En contraste, el estudio enfatiza que el sobrepeso persistente sí tiene un impacto negativo significativo en la salud. Los hallazgos sugieren que intentar perder peso sigue siendo beneficioso, incluso si el peso se vuelve a ganar. Los expertos señalan que mantener un peso constante es ideal, pero el miedo a las fluctuaciones no debería disuadir a las personas de intentar adelgazar. La investigación proporciona nuevos datos sobre la relación entre el peso, el metabolismo y la salud general.