A 2016, más de la mitad de la población mundial residía en áreas urbanas, coincidiendo con un aumento anual en la prevalencia de trastornos mentales. Expertos sugieren que esta tendencia podría estar relacionada con una creciente desconexión de la naturaleza. Un posible remedio, según el libro "Zöld lélek" (Alma Verde) de Luca Mihaletzky, reside en restablecer esa conexión. La obra propone dedicar tan solo 20 minutos tres veces por semana a actividades en contacto con el entorno natural. Esta práctica podría contribuir a mejorar el bienestar psicológico en un contexto urbano cada vez más dominante. La propuesta destaca la importancia de la naturaleza como un factor clave para la salud mental en la sociedad contemporánea.