Taiwán implementará nuevas regulaciones para combatir la venta de aceite de oliva adulterado y de baja calidad. La normativa, que entrará en vigor próximamente, establece seis categorías principales para clasificar el aceite de oliva, buscando una mayor transparencia para los consumidores. Las prácticas fraudulentas, como la mezcla de aceite de oliva virgen con aceite de orujo, podrán ser castigadas con penas de hasta siete años de prisión y multas que alcanzan los 80 millones de dólares taiwaneses (aproximadamente 2.5 millones de dólares estadounidenses). Las autoridades buscan proteger a los consumidores y garantizar la calidad del aceite de oliva disponible en el mercado. La nueva legislación responde a la preocupación creciente por la adulteración de productos alimenticios y la necesidad de fortalecer los controles sanitarios. Se espera que esta medida impulse la confianza en la industria del aceite de oliva en Taiwán.