El entrenador Kristián Bako enfatiza la importancia del entrenamiento de fuerza, especialmente en la edad adulta y la tercera edad, argumentando que no es un lujo sino una necesidad para mantener la funcionalidad diaria. Bako explica que tareas cotidianas como empujar un carro de mano pueden generar desequilibrios musculares peligrosos. Destaca la necesidad de un entrenamiento de fuerza adecuado a cada edad para prevenir lesiones y mejorar la calidad de vida. En una entrevista, el entrenador aborda cómo debe ser este entrenamiento, independientemente de la edad, y ofrece ejemplos concretos, como el tiempo que un adulto sano de cuarenta años debería ser capaz de mantener una plancha. Bako trabaja frecuentemente con personas mayores, adaptando los ejercicios a sus necesidades específicas. Su enfoque se centra en la prevención y el mantenimiento de la masa muscular para asegurar una vida activa y saludable.
