Expertos en salud pública sugieren modificar los hábitos de uso de redes sociales para proteger el bienestar mental. Las recomendaciones se centran en reducir la sobreestimulación constante que generan estas plataformas. Se aconseja ajustar el tipo de contenido que se consume, priorizando información relevante y evitando la exposición a noticias negativas o comparaciones sociales. Establecer límites de tiempo, como desactivar notificaciones y programar momentos de desconexión, es fundamental. Asimismo, se enfatiza la importancia de priorizar actividades offline y el descanso para contrarrestar los efectos del uso prolongado de pantallas. Estas estrategias buscan fomentar una relación más consciente y equilibrada con las redes sociales, minimizando el agotamiento mental y promoviendo un estilo de vida más saludable.
