El comienzo del año escolar trae consigo preguntas importantes para los niños, como con quién sentarse en clase. Psicólogos explican que este compañero de pupitre puede convertirse en un apoyo crucial, una “ancora” emocional para el niño en el entorno escolar. A partir de 2024, el Ministerio de Educación recomienda a los profesores que consideren cuidadosamente estas asignaciones de asientos. Esta medida busca combatir la segregación y la discriminación en las aulas, fomentando un ambiente inclusivo. La elección no siempre recae en los estudiantes, por lo que la intervención de los educadores es fundamental. Se busca crear dinámicas positivas y evitar el aislamiento, reconociendo el impacto social y emocional de la elección del compañero de pupitre. Esta práctica pretende contribuir a un mejor desarrollo social y académico de los estudiantes.