La práctica común de sumergir la carne en agua con sal para desinfectarla ha sido cuestionada por expertos. Aunque muchos creen que este método elimina bacterias, los especialistas señalan que la realidad es más compleja. La sal puede reducir el crecimiento bacteriano en la superficie, pero no penetra lo suficientemente profundo para eliminar contaminantes internos. Además, el remojo prolongado puede alterar la textura y el sabor de la carne. Los expertos recomiendan métodos más efectivos, como la cocción adecuada a temperaturas seguras, para garantizar la eliminación de bacterias dañinas. El uso de agua con sal, si se aplica, debe ser complementario y no el único método de desinfección.