El consumo de alimentos ecológicos varía significativamente entre los países europeos, siendo Dinamarca el que más productos de este tipo adquiere, casi el doble que Suecia. Para impulsar la demanda, la organización de certificación ecológica Krav está implementando nuevas estrategias. Entre ellas, se ha autorizado el uso de un aditivo controvertido en el bacon y se están probando nuevos piensos para gallinas con el objetivo de reducir la presencia de toxinas en los huevos. La directora general de Krav, Emma Rung, ha declarado que buscan eliminar gradualmente el uso de harina de pescado en la alimentación animal. Estas medidas buscan equilibrar las exigencias de la producción ecológica con la necesidad de aumentar su atractivo para los consumidores. La iniciativa responde a la necesidad de revertir la tendencia actual y fomentar un mayor consumo de productos orgánicos en Suecia.