El envejecimiento de la población activa a nivel mundial implica un aumento en el número de mujeres que atraviesan la menopausia durante su vida laboral. Este fenómeno, hasta ahora poco explorado, genera costos económicos ocultos para las empresas y las economías nacionales. Los síntomas de la menopausia pueden afectar la productividad, el absentismo y la rotación de personal femenino. Investigaciones recientes sugieren la necesidad de abordar esta problemática desde una perspectiva de salud laboral y de género. Se requiere mayor conciencia y estrategias para apoyar a las mujeres en esta etapa, minimizando así las pérdidas económicas asociadas. La falta de políticas y recursos específicos dificulta la gestión de este desafío demográfico emergente. Se espera que el impacto económico de la menopausia se intensifique en los próximos años.