Un estudio con más de 31,000 adultos en Estados Unidos investigó la relación entre los horarios de comida y el riesgo de mortalidad. Los resultados sugieren una posible asociación entre el momento de la primera comida del día y un mayor riesgo de fallecimiento, incluyendo causas cardiovasculares. Aquellos que consumían su primera comida significativamente más tarde mostraban una mayor probabilidad de morir. Sin embargo, los investigadores enfatizan que este estudio solo identifica una correlación, no una causalidad directa. Es decir, el horario de comidas podría estar relacionado con otros factores de estilo de vida que influyen en la longevidad. Los hallazgos resaltan la importancia de considerar los patrones alimenticios en su totalidad, más allá de qué se come. Se necesitan más investigaciones para comprender completamente esta conexión.