Un gerente empresarial en Vietnam redujo a la mitad el tiempo de descanso para la comida de sus empleados, argumentando que lo consideraba una pérdida de tiempo productivo. La medida, implementada con el objetivo de aumentar la eficiencia, generó controversia sobre las condiciones laborales y el bienestar de los trabajadores. El gerente justificó la decisión basándose en su percepción de que el tiempo de descanso era improductivo. No se detallan las consecuencias específicas de esta política en la productividad o la moral de los empleados. La situación plantea un debate sobre el equilibrio entre la optimización de recursos y el respeto por los derechos de los trabajadores. Este caso destaca la importancia de considerar el impacto humano de las decisiones empresariales. La efectividad de la medida y su sostenibilidad a largo plazo no fueron abordadas en el informe.