El reciente avance de Kenia en la implementación de un sistema educativo que otorga tanto certificados académicos como de habilidades ha reavivado el debate sobre la paralización del programa de certificación dual en Uganda. Educadores, padres y maestros ugandeses están instando al Ministerio de Educación y Deportes a retomar la iniciativa, que previamente había sido recibida con optimismo. La suspensión del programa ha generado decepción entre los padres de familia, quienes veían en él una oportunidad para mejorar la empleabilidad de los estudiantes. La reforma ugandesa, similar en concepto a la keniana, busca equipar a los jóvenes con habilidades prácticas además de conocimientos teóricos. El éxito inicial de Kenia está ejerciendo presión sobre Uganda para que reactive su propio plan. Se espera que la doble certificación mejore las perspectivas laborales de los graduados en ambos países. La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro de la educación técnica y vocacional en Uganda.
