Jan Nezkusil, de Kienbaum, señala que los fundadores de empresas suelen tener expectativas poco realistas sobre sus gerentes. A menudo, esperan que un directivo logre en seis meses objetivos que ellos mismos no pudieron alcanzar en veinte años. Esta situación genera frustración y dificultades en la gestión. Nezkusil enfatiza la importancia de planificar la transición de la empresa con varios años de antelación. Establecer relaciones claras entre el propietario y el gerente es crucial para el éxito. Además, subraya la necesidad de abordar la configuración de los salarios de los directivos en la República Checa de manera adecuada.