Janno Jakobson señala que los estudiantes no eligen sus antecedentes lingüísticos o socioeconómicos, ni a sus padres. Sin embargo, los maestros sí tienen la capacidad de influir positivamente en el aprendizaje de los estudiantes. Jakobson enfatiza que dominar una lengua, como el estonio, no equivale a saber cómo enseñarla eficazmente. Los educadores tienen la responsabilidad de adaptar sus métodos y ofrecer oportunidades de aprendizaje equitativas. La calidad de la enseñanza es crucial para el éxito de todos los estudiantes, independientemente de su origen. Por lo tanto, los maestros deben ser conscientes de las circunstancias individuales de sus alumnos y brindarles el apoyo necesario.