El transporte de granel seco, incluyendo carbón, arena, grava y grano, a través de la navegación interior está experimentando un descenso pronunciado. En los últimos diez años, el volumen transportado ha disminuido un 15%. Los puertos de Rotterdam y Ámsterdam registraron una reducción del 25% en la carga y descarga en comparación con 2015. Esta disminución se atribuye a factores como cambios en las demandas industriales y logísticas. Sin embargo, la transición energética hacia fuentes más limpias y el aumento del transporte de contenedores podrían mitigar parcialmente estas pérdidas para la navegación interior. Se espera que nuevas oportunidades surjan con el transporte de materiales relacionados con energías renovables. La industria busca adaptarse a estos cambios para mantener su relevancia en el panorama logístico.