El consumo de suplementos alimenticios a menudo se basa en estrategias de marketing. Es importante ser cauteloso con las afirmaciones hechas sobre estos productos, ya que no siempre están respaldadas por evidencia científica sólida. El uso incorrecto de suplementos puede tener efectos secundarios inesperados y perjudiciales para la salud. Se promocionan como soluciones para diversos problemas, como el aceite de hígado de bacalao para mejorar el cabello y la piel. Algunas plantas, como el Shatavari, se comercializan para la salud femenina y los síntomas de la menopausia, basándose en prácticas de la medicina tradicional. Sin embargo, no todas las alegaciones de salud asociadas a estas plantas han sido aprobadas por la Unión Europea, siendo crucial la precaución al consumirlos.