Una empresa danesa dedicada a la infraestructura de carga para vehículos eléctricos ha eliminado todos los puestos de dirección, delegando la responsabilidad total a sus 500 empleados. La compañía, Clever, implementó este cambio radical en 2025, disolviendo la jerarquía tradicional y organizando a los trabajadores en equipos autónomos y autogestionados. Esta reestructuración implica que los empleados toman decisiones colectivamente y son responsables de sus propias tareas y resultados. La empresa busca fomentar una mayor flexibilidad, innovación y compromiso entre sus trabajadores. Clever es el mayor operador de estaciones de carga de vehículos eléctricos en Dinamarca. Este modelo de gestión sin jefes representa un experimento audaz en el ámbito empresarial, buscando una alternativa a las estructuras organizativas convencionales. La compañía espera que esta nueva estructura impulse la eficiencia y la satisfacción laboral.
