Una clienta, identificada como Pia, decidió no realizar una compra en la tienda Giganti de Lommila, Espoo, debido a la actitud del personal. Según su testimonio, la atención recibida fue deficiente y no cumplió con sus expectativas. Pia y su pareja se dirigieron al establecimiento con la intención de adquirir un teléfono móvil y una aspiradora. La empresa Giganti ha declarado que el incidente no refleja sus estándares de atención al cliente. La situación ha generado preocupación sobre la calidad del servicio ofrecido en la tienda. Giganti se ha comprometido a investigar lo sucedido y asegurar que este tipo de incidentes no se repitan. La clienta no especificó detalles concretos sobre el trato recibido, solo que fue insatisfactorio.
