Un estudio reciente revela que la gripe aviar habría causado la muerte de más de tres cuartas partes de las crías de elefante marino en las islas Heard y McDonald, un archipiélago subantártico australiano. Los investigadores estiman que más de 13.000 crías de elefante marino, de un total de 17.000, perecieron entre octubre pasado y enero de este año, con tasas de mortalidad que alcanzaron el 97% en algunas áreas. Esta es la primera detección del virus H5N1 en un territorio australiano, lo que indica su expansión hacia la región subantártica. Además de los elefantes marinos, se ha observado una mayor mortalidad de pingüinos, y el virus fue detectado en seis de las nueve especies animales analizadas, incluyendo pingüinos rey y asno, así como focas y aves marinas. La investigación, publicada en BioRxiv, utilizó drones y muestreos directos para evaluar el impacto del virus. Los científicos sospechan que la enfermedad llegó a las islas el año pasado y continúan investigando su propagación y consecuencias. El archipiélago es un importante lugar de reproducción para más de un millón de aves y focas.