El Ministerio de Asuntos Religiosos de Indonesia ha señalado que la inteligencia artificial (IA), a pesar de su rápido desarrollo, no puede reemplazar la guía humana en la formación del carácter y la transmisión de valores islámicos. La IA carece de la capacidad de impartir un *sanad* (linaje de conocimiento) tradicional y, fundamentalmente, de asumir la responsabilidad moral inherente a la educación. Según declaraciones oficiales, la IA no puede replicar la profundidad de la interacción humana necesaria para cultivar el *adab* (etiqueta y moralidad) y las tradiciones académicas islámicas. La IA puede ser una herramienta útil, pero no un sustituto para los maestros y mentores humanos en este contexto. Esta postura subraya la importancia de la transmisión intergeneracional del conocimiento y la ética en la tradición islámica. Se enfatiza que la formación integral requiere una dimensión humana que la IA no puede proporcionar.
