Un estudio reciente revela que casi la mitad de las empresas planean utilizar la inteligencia artificial (IA) para reducir los costos salariales. Esta reducción afectaría principalmente a los trabajadores que están comenzando sus carreras y a aquellos que no poseen un título universitario. La implementación de la IA se percibe como una forma de optimizar procesos y disminuir la necesidad de mano de obra tradicional, impactando directamente en las remuneraciones. El estudio sugiere una posible disminución de hasta 3400 euros anuales en los salarios de los empleados afectados. Esto genera preocupación sobre el futuro del empleo y la necesidad de políticas que mitiguen el impacto negativo en los trabajadores. Los expertos advierten que la requalificación profesional será crucial para adaptarse a esta nueva realidad laboral. La creciente automatización impulsada por la IA podría exacerbar las desigualdades salariales existentes.