Xero, la empresa de software de contabilidad, ha introducido un nuevo sistema de evaluación del desempeño laboral que ha generado preocupación entre sus empleados. Bajo este sistema, aquellos trabajadores considerados con bajo rendimiento se enfrentan a dos opciones: un plan de mejora de desempeño o la pérdida de su empleo mediante redundancia. Los cambios, descritos como amplios, buscan optimizar la gestión del rendimiento del personal en toda la compañía. La medida ha provocado temores de despidos masivos entre la plantilla. Xero no ha especificado el número de empleados afectados por esta política. La empresa argumenta que la iniciativa busca mejorar la eficiencia y el crecimiento a largo plazo. Este nuevo enfoque en la evaluación del desempeño refleja una tendencia creciente en el sector tecnológico para aumentar la productividad.