La empresa Liberty ha generado controversia al no transmitir todos los partidos del Mundial de Fútbol, a pesar de las expectativas de sus clientes. Usuarios expresaron su descontento ante la falta de información previa sobre las limitaciones en la cobertura. La compañía no ofreció una transmisión completa de los encuentros, lo que provocó críticas y acusaciones de haber perdido la competencia frente a otras plataformas. Los clientes argumentan que esta situación les impidió tomar decisiones informadas sobre sus suscripciones. La falta de transparencia en la programación ha generado una ola de quejas en redes sociales y otros canales de comunicación. La empresa enfrenta ahora el desafío de recuperar la confianza de sus usuarios y mejorar su comunicación.
