El Mundial 2026 podría generar conflictos laborales relacionados con la asistencia y el desempeño de los empleados. Ver los partidos durante la jornada laboral, ausentarse sin justificación o llegar tarde puede acarrear consecuencias disciplinarias, incluyendo sanciones. La ley no obliga a los empleadores a permitir la visualización de los encuentros, ni a conceder permisos especiales. Los trabajadores deben cumplir con sus obligaciones contractuales, y las empresas pueden establecer políticas internas sobre el uso de dispositivos y la atención al trabajo durante el evento deportivo. Es importante que tanto empleadores como empleados conozcan sus derechos y obligaciones para evitar futuros problemas legales. Se recomienda consultar con un abogado laboral en caso de dudas o controversias.