Estados Unidos está considerando imponer fuertes sanciones económicas a Irán, lo que pone bajo escrutinio la compra de petróleo por parte de China, su mayor cliente. Las importaciones chinas de petróleo iraní han disminuido, alcanzando un promedio de 1.4 millones de barriles por día el año pasado, pero reduciéndose a 534,000 barriles por día en agosto de 2024. Las refinerías independientes chinas son las principales compradoras, atraídas por los descuentos significativos. Las grandes refinerías estatales chinas evitan el petróleo iraní desde 2019 debido a las sanciones estadounidenses. El petróleo iraní a menudo se declara como proveniente de Malasia o Indonesia y se paga en moneda china, involucrando intermediarios difíciles de rastrear. Washington ha intensificado su presión sobre las compras chinas de petróleo iraní, imponiendo sanciones a refinerías más pequeñas y otros participantes en la cadena de suministro.