Las nuevas directrices nutricionales en Suecia recomiendan un ligero aumento en la ingesta de proteínas y vitamina D para personas mayores de 65 años. La recomendación se basa en estudios que demuestran que pequeñas modificaciones en la dieta pueden tener un impacto significativo en la salud de este grupo etario. Según la nutricionista de salud pública Susanna Kugelberg, estos cambios pueden contribuir a mantener la masa muscular y la salud ósea en la vejez. Las directrices no especifican cantidades exactas, sino que enfatizan la importancia de incorporar más fuentes de proteína en la alimentación diaria. La vitamina D es crucial para la absorción de calcio y la salud en general, especialmente en personas con menor exposición solar. Se espera que estas recomendaciones ayuden a mejorar la calidad de vida y prevenir enfermedades relacionadas con la edad.