Uganda enfrenta desafíos persistentes para asegurar un suministro adecuado de sangre, lo que impacta negativamente en la salud materna. A pesar de mejoras recientes, la tasa de mortalidad materna se mantiene en 189 fallecimientos por cada 100,000 nacidos vivos, según la Organización Mundial de la Salud. El problema no reside únicamente en la captación de donantes, sino en las deficiencias estructurales del sistema de suministro. Las autoridades sanitarias reconocen la necesidad de abordar estas fallas para continuar disminuyendo las muertes relacionadas con el embarazo y el parto. La conmemoración del Día Mundial del Donante de Sangre sirvió para visibilizar esta problemática y la urgencia de soluciones. Se busca fortalecer la infraestructura y logística para garantizar que la sangre llegue a quienes la necesitan de manera oportuna y eficiente. La situación requiere una atención integral para proteger la vida de las madres ugandesas.
