El "dondurma", helado tradicional turco, se distingue por su textura única y su capacidad de estirarse sin derretirse. A diferencia del helado estadounidense, rico en crema y de textura ligera, o del gelato italiano, que se bate más lentamente y se sirve a una temperatura más alta, el "dondurma" posee una composición particular. Esta singularidad reside en la inclusión de salep, una harina obtenida de la raíz de orquídea, y mastic, una resina de árbol. Estos ingredientes otorgan al helado una elasticidad y viscosidad inusuales, permitiendo que sea manipulado y estirado sin perder su forma. La técnica de preparación y los ingredientes específicos son los pilares de esta tradición culinaria turca, que lo diferencia de otros tipos de helado a nivel mundial. El "dondurma" es un ejemplo de la rica herencia gastronómica de Turquía y un atractivo para turistas y locales.
