El "tapping", o técnica de golpecitos, es un método de liberación emocional que busca reducir la ansiedad y el estrés a través de la desactivación de la tensión física. Esta práctica consiste en estimular puntos específicos del cuerpo, generalmente en la cara y el torso, mediante toques suaves con los dedos. Expertos explican que el tapping puede ayudar a liberar emociones estancadas y a calmar el sistema nervioso. Al combinar la estimulación física con la concentración en las emociones, se busca reprogramar la respuesta del cuerpo ante situaciones estresantes. La técnica se presenta como una herramienta accesible y complementaria a otros tratamientos para el manejo de la ansiedad. Se basa en principios de la medicina tradicional china y la psicología moderna.