El médico deportivo Matthew Kampert desmiente la creencia común de que sudar en exceso durante el ejercicio se traduce directamente en una mayor quema de calorías. Kampert explica que la sudoración es, principalmente, un mecanismo del cuerpo para regular la temperatura interna, y no un indicador de gasto energético. La pérdida de peso durante un entrenamiento intenso se debe, fundamentalmente, a la pérdida de agua, la cual se recupera rápidamente al rehidratarse. Esta pérdida de líquidos puede incluso ser contraproducente si no se repone adecuadamente. El especialista enfatiza la importancia de un enfoque equilibrado en la nutrición y el ejercicio para una pérdida de peso efectiva y saludable. En lugar de enfocarse en la cantidad de sudor, es crucial considerar la intensidad y duración del ejercicio, así como el déficit calórico general.