El consumo de vitaminas, minerales y suplementos alimenticios ha aumentado, impulsado por el interés en la prevención y la salud. A pesar de su popularidad, los expertos advierten que estos productos no deben considerarse medicamentos ni esperar efectos milagrosos. El mercado de suplementos está fuertemente influenciado por estrategias de marketing que a menudo exageran sus beneficios. Es crucial que los consumidores lean detenidamente las etiquetas y verifiquen la composición antes de comprar cualquier suplemento. Los suplementos no reemplazan una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable. La precaución y la información son clave al adquirir estos productos para evitar falsas expectativas y posibles riesgos para la salud.