Starbucks está recortando puestos de trabajo en oficinas corporativas del Reino Unido y Hong Kong como parte de una reestructuración a nivel internacional. La compañía busca transferir mayor control operativo de sus tiendas a socios licenciatarios. Esta estrategia implica una reducción del papel de Starbucks en la operación directa de establecimientos fuera de Norteamérica. La medida busca optimizar la eficiencia y adaptarse a las dinámicas de mercado locales. Se espera que la reestructuración impacte principalmente a roles administrativos y de apoyo. Starbucks no ha especificado el número exacto de empleos afectados, pero confirma una reconfiguración de su presencia global. La empresa continúa enfocada en el crecimiento a largo plazo, priorizando la expansión a través de licencias.
