Investigadores han descubierto que una levadura única originaria de Eslovaquia podría ser clave para aumentar la resistencia a la sequía en el maíz. Las plantas, al enfrentarse a la falta de agua, activan mecanismos de defensa que, aunque necesarios, conllevan un coste en su desarrollo. Esta levadura parece mitigar esos costes, permitiendo a las plantas soportar mejor las condiciones de sequía sin sacrificar su crecimiento. El hallazgo podría ser crucial en el contexto del cambio climático y la creciente frecuencia de periodos de sequía en muchas regiones agrícolas. Se espera que esta investigación conduzca al desarrollo de nuevas estrategias para mejorar la productividad del maíz en entornos áridos. Los resultados iniciales son prometedores y abren una nueva vía para la mejora genética de los cultivos. El estudio subraya la importancia de la biodiversidad en la búsqueda de soluciones a los desafíos agrícolas globales.