El ministro de Educación de Eslovaquia, Tomáš Drucker, afirmó un incremento del 40% en la calidad de la ciencia eslovaca, basándose en los resultados de la evaluación periódica de la actividad investigadora (VER 2026). Esta evaluación compara los resultados actuales con los de VER 2022, que analizaba el período 2014-2019. Sin embargo, investigadores señalan que la comparación es engañosa, ya que el Ministerio de Educación modificó las reglas de evaluación entre ambos períodos. La declaración del ministro, calificada de "increíble" por él mismo, ha suscitado críticas por considerarse una interpretación errónea de los datos. Se cuestiona la validez de la comparación debido a los cambios en la metodología de evaluación. La controversia se centra en si el supuesto progreso refleja una mejora real o simplemente un cambio en los criterios de medición.