Un nuevo estudio aborda el debate común sobre dormir con las luces encendidas o apagadas. Muchas personas tienen el hábito de dejar las luces prendidas mientras duermen, mientras que otras solo pueden conciliar el sueño en completa oscuridad. La investigación busca determinar el impacto de la iluminación en la calidad del sueño. Los resultados podrían ofrecer recomendaciones sobre cómo optimizar el ambiente para un descanso nocturno más reparador. El estudio considera las preferencias individuales y los posibles efectos biológicos de la luz en el ciclo del sueño. Comprender estos efectos ayudará a las personas a crear un entorno de sueño más adecuado para sus necesidades.