El abogado Philippe Fontana advierte que el reciente acercamiento entre España y Argelia, junto con el flujo masivo de marroquíes a Ceuta, demuestra que la inmigración puede ser utilizada como una herramienta política. Fontana critica la actual gestión del espacio Schengen, señalando una incongruencia entre la soberanía de cada estado miembro en sus relaciones con terceros países y la política migratoria comunitaria. Según el experto, la política migratoria debe ser gestionada a nivel comunitario, mientras que la emisión de visas debe seguir siendo competencia de cada país. Subraya la necesidad de revisar las reglas de Schengen para evitar futuras crisis como la experimentada en Ceuta. Fontana argumenta que la situación actual permite la instrumentalización de la inmigración con fines políticos. La revisión de Schengen, según el abogado, es imperativa para fortalecer el control fronterizo y la seguridad de la Unión Europea.