Phoenix aplicó un recubrimiento reflectante en 58 kilómetros de carreteras en 2020 para combatir el calor extremo, logrando reducir la temperatura del asfalto en aproximadamente 7°C durante las horas pico. No obstante, un estudio reciente reveló que esta medida, aunque efectiva para el pavimento, incrementó la radiación de calor para los peatones cercanos. Los investigadores determinaron que la sombra proporcionada por árboles y edificios es crucial para mejorar el confort humano. El estudio sugiere que las ciudades deben considerar múltiples estrategias, como la combinación de recubrimientos y la adición de vegetación, para abordar el creciente problema del calor urbano. Se enfatiza que la solución no reside únicamente en materiales reflectantes, sino en un enfoque integral que priorice el bienestar de los ciudadanos. Este hallazgo impulsa a repensar las soluciones urbanas frente al cambio climático.