El gobierno de Gustavo Petro concluye su gestión dejando un incremento significativo en la deuda pública nacional. Este aumento se acompaña de un considerable incremento en el gasto público, específicamente en la nómina estatal, que asciende a 30 billones de pesos adicionales. Adicionalmente, se ha registrado un alza del 17,9% en las tutelas relacionadas con la salud, evidenciando tensiones en el sector. La administración Petro no logró concretar una reforma integral al sistema de salud, dejando este en una situación de incertidumbre. Analistas señalan que estas circunstancias económicas y la falta de una reforma sanitaria clara representan desafíos importantes para el próximo gobierno. La situación financiera y la vulnerabilidad del sistema de salud son consideradas legados críticos de la administración saliente.