Los sindicatos de Mongolia han expresado su fuerte oposición a las reformas propuestas en el sistema de seguridad social, que incluyen el aumento de la edad de jubilación y cambios en el cálculo de las pensiones. J. Mungunshagai, líder sindical de la fábrica de Erdenet, denunció que las modificaciones buscan mantener a los trabajadores en condiciones peligrosas hasta el límite de sus capacidades, calificándolo de una política que pone en riesgo sus vidas. Los sindicatos argumentan que las reformas priorizan la estabilidad de los fondos de pensiones sobre el bienestar de los trabajadores, extendiendo el período de cálculo de las pensiones de cinco a diez años, lo que reduce significativamente los beneficios. Además, se critica la exclusión de ciertos trabajadores, como los bomberos y personal de rescate, de las jubilaciones anticipadas. Los líderes sindicales exigen que los legisladores visiten los lugares de trabajo para comprender las duras condiciones laborales antes de aprobar las reformas y denuncian una violación de los derechos de los trabajadores. El gobierno presentó las enmiendas a la ley de seguridad social el 12 de junio para su rápida aprobación parlamentaria.