La reciente adjudicación de la concesión de la Hidrovía a la empresa belga Jan De Nul podría generar ahorros anuales superiores a los 450 millones de dólares, según estimaciones del sector cerealero. Estos ahorros se basan en las mejoras proyectadas para los próximos 25 años en el calado y la capacidad de carga de las embarcaciones que utilizan la vía navegable. La concesión implica trabajos de dragado y mantenimiento que optimizarán la navegación fluvial. Las cerealeras anticipan que estas mejoras impactarán positivamente en la competitividad de las exportaciones agrícolas. La licitación, que resultó en la victoria de Jan De Nul, busca modernizar y eficientizar el transporte fluvial en el país. Se espera que la nueva gestión impulse el comercio y reduzca los costos logísticos para el sector. La inversión se centrará en garantizar un tránsito más seguro y eficiente para los buques.