OpenAI ha acordado pagar 3.2 millones de dólares para resolver acusaciones de discriminación contra trabajadores estadounidenses. La compañía favoreció a solicitantes extranjeros en detrimento de candidatos locales, según las demandas presentadas. Este acuerdo busca compensar a los trabajadores estadounidenses afectados por estas prácticas de contratación. La discriminación se centró en el proceso de selección de personal, donde se priorizó a solicitantes de otros países. La resolución del caso se produce tras investigaciones sobre las políticas de contratación de OpenAI. Este fallo podría sentar un precedente en la industria tecnológica sobre la igualdad de oportunidades laborales. Se espera que OpenAI revise sus políticas para evitar futuras acusaciones de discriminación.