Un estudio de la Facultad de Medicina de Oporto investigó la relación entre la nutrición y la atención en niños de entre 6 y 10 años. La investigación reveló una asociación entre la baja ingesta de vitamina C, vitamina A, selenio y grasas saludables con un aumento de la desatención. Los resultados sugieren que una nutrición deficiente podría estar vinculada a dificultades de atención en la infancia. Los investigadores enfatizan que se trata de una correlación, no una causalidad directa, y se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos. El estudio analizó los hábitos alimenticios y los niveles de atención de los participantes. Los hallazgos podrían tener implicaciones importantes para las estrategias de prevención y el apoyo nutricional en niños con riesgo de desarrollar trastornos de atención.