A partir del 1 de julio, entrará en vigor el Decreto 208 que modifica los derechos de los pasajeros aéreos. La normativa establece que los usuarios podrán solicitar la devolución total de su billete si el vuelo se retrasa cuatro horas por causas imputables a la aerolínea. Anteriormente, este derecho solo se activaba tras una espera de cinco horas. El objetivo de la medida es reducir la incertidumbre del viajero ante los fallos operativos. Además, el decreto busca regular la compensación económica en casos de cancelaciones o demoras prolongadas. El contexto de esta reforma surge ante la recurrente problemática de los retrasos en el sector. Finalmente, se analizará qué compañías presentan los peores índices de puntualidad bajo este nuevo marco legal.
