Microsoft Japón implementó una prueba de trabajo de cuatro días a la semana, buscando mejorar el equilibrio entre vida personal y laboral de sus empleados. La iniciativa, denominada “Work-Life Choice Challenge Summer 2019”, resultó en un aumento del 40% en la productividad de la empresa. Además, se observó una reducción del 23% en los costos de electricidad y una disminución del 59% en la impresión de documentos. La compañía también reportó un incremento en la satisfacción de los empleados. Los resultados sugieren que una semana laboral más corta puede tener efectos positivos tanto en la eficiencia como en el bienestar de los trabajadores. Microsoft planea evaluar estos datos para considerar futuras implementaciones de políticas similares.
