El presidente francés, Emmanuel Macron, ha destacado el "impulso positivo" de Serbia en su camino hacia la integración en la Unión Europea. Durante su visita a Tivat, Macron elogió la gestión del presidente serbio, Aleksandar Vučić, subrayando los avances del país. Este respaldo francés contrasta con la postura de otros líderes europeos, como el canciller alemán Friedrich Merz. El encuentro ha generado debates sobre si estas felicitaciones responden a una convicción real en el progreso democrático de Serbia. Asimismo, se cuestiona si el apoyo de Macron está motivado por la necesidad de proteger intereses comerciales estratégicos. La relación entre Francia y Serbia continúa siendo un eje clave en la geopolítica de los Balcanes. El escenario refleja la complejidad de equilibrar las exigencias democráticas con la estabilidad económica regional.