La tercera edición del programa de *leasing social* en Francia, que se lanzará oficialmente el 16 de julio, se verá restringida a un número limitado de vehículos disponibles. La iniciativa excluye prácticamente a los automóviles fabricados fuera del país. Esta limitación ha generado debate sobre el alcance real del programa y su impacto en la diversificación de la oferta automotriz. El objetivo del *leasing social* es facilitar el acceso a vehículos a familias con bajos ingresos. Sin embargo, la restricción a vehículos nacionales reduce las opciones para los beneficiarios. Las autoridades no han detallado las razones específicas de esta exclusión, pero se especula con la intención de apoyar la industria automotriz francesa. Se espera que la medida afecte la demanda y la disponibilidad de vehículos dentro del programa.