Expertos recomiendan limitar el tiempo que los niños pasan frente a pantallas para promover la salud cerebral a largo plazo. La reducción del uso de dispositivos electrónicos debe complementarse con un aumento de la actividad física y un sueño adecuado. Estudios sugieren que un equilibrio entre estas áreas es crucial para el desarrollo cognitivo infantil. El exceso de tiempo de pantalla se asocia con posibles efectos negativos en la estructura y función cerebral en crecimiento. Se enfatiza la importancia de hábitos saludables desde la infancia para asegurar un óptimo desarrollo neurológico. Estas recomendaciones buscan contrarrestar los riesgos asociados al uso prolongado de tecnología en la primera infancia.