El arroz cocido sobrante es una opción práctica y económica, pero su almacenamiento incorrecto puede provocar intoxicación alimentaria. Un enfriamiento rápido y una refrigeración o congelación adecuada son cruciales para evitar el crecimiento de bacterias peligrosas. La bacteria Bacillus cereus, presente en el arroz crudo, puede sobrevivir a la cocción y multiplicarse a temperatura ambiente. Esta bacteria produce toxinas que causan vómitos y diarrea. Para minimizar el riesgo, se recomienda enfriar el arroz lo más rápido posible, idealmente en una hora, y refrigerarlo inmediatamente. El arroz refrigerado debe consumirse en un plazo de un día, y puede almacenarse en el congelador por más tiempo. La correcta manipulación del arroz cocido es fundamental para la seguridad alimentaria.